El año 1911 avanza y encuentra en el mes de julio a Newell’s Old Boys instalándose definitivamente en el Parque Independencia. La competencia deportiva prosigue con el cuadro Rojinegro como protagonista, a pesar de las desesperadas intenciones por su claudicación.
A finales de junio en el field de Newell’s se lleva adelante un partido amistoso entre empleados del Mercado. Tal vez la última competencia realizada en el Barrio Vila (Eloy Palacios) antes de trasladarse al Parque Independencia. Los Rojinegros tenían el viejo field en el amplio terreno propiedad del por entonces intendente de la ciudad Nicasio Vila.
Durante el mes de julio se lleva a cabo, a cuenta-gotas, el desarrollo de la Copa Vila. El cuadro Rojinegro merma su participación en la Copa, hasta que el 23 de julio de 1911 se publica en la prensa el siguiente pasaje:
“El C. A. Newell’s Old Boys inaugurará hoy su nuevo local del Parque Independencia y con tal motivo se realizará un interesante partido entre el primer cuadro local y el de igual categoría del C. A. Porteño de la Capital Federal. La marcha progresista del mencionado club rosarino se prueba evidentemente al dotarlo de un espléndido local con todas las comodidades para los jugadores y para el público. Es de felicitar pues a los miembros dirigentes del Club en tal ocasión.” (1)

En 1930, la Revista ROJINEGRO escribe:
“Con la presidencia del señor Humberto Semino la institución inició las gestiones para trasladarse al Parque Independencia y en el año 1911, en una fracción de terreno que posteriormente fue ampliada por concesiones especiales del H. Consejo Deliberante, quien hace tres años aproximativamente le acordó la concesión de su usufructo por 20 años. Este último terreno es el que actualmente [texto de 1930] posee en el Parque Independencia y que tan amplia comodidad ofrece no sólo al asociado sino también al público aficionado que domingo tras domingo y feriado tras feriado concurre en cantidad apreciable a presenciar los matchs que en él se llevan a cabo.” (2)
“LA PRIMERA TRIBUNA OFICIAL
Trasladada al Parque Independencia nuestra institución, la Comisión Directiva que en aquel entonces regía los destinos de la institución, presidida por nuestro estimado consocio y actual presidente honorario, Sr. Humberto Semino, abordó el problema de la construcción de una tribuna oficial, acordándose la concesión de ella a la firma John Wright y Cía., la cual levantó una hermosa tribuna oficial de madera.” (3)
El día 23 de julio se llevó adelante una fiesta del deporte. El Club organizó un partido con el Club Porteño de la capital federal, y por la noche, ambas delegaciones estrecharon la camaradería deportiva en una reunión típica de aquellos días.
“En la sección correspondiente damos detalles del desafío entre Newell’s Old Boys y C. A. Porteño, realizado el domingo en la cancha del primero de los mencionados. Newell’s Old Boys ofreció al cuadro metropolitano un banquete en la rotisserie Colón, que resultó animadísimo. Asistieron del cuadro porteño: J. J. Rithner; A. Marqués y J. Cucchi; C. Smith, C. Bacigalupi y B. Beriso; E. Galup Lanus, M. Genoud, A. Piaggio, A. Cordero y A. N. Other. Y de Newell’s: J. Dellacasa; T. Hamblin y R. Bordabehere; M. Redín, C. González y A. Torelli; C. K. Hollamby, M. González, F. González, H. Mallet y J. Viale.

Hubo brindis y augurios de triunfo. La alegría reinó en todo momento, delatando el espíritu jovial de los comensales. Es verdaderamente admirable el incremento alcanzado por el foot-ball. Es admirable verdaderamente, porque no hay pueblo de la república que no lo conozca.
Y hasta nos atreveríamos a decir que en toda la América se profesa igual predilección que en nuestro país al interesante deporte. La afición al foot-ball empezó por las escuelas. Bien deben acordarse los maestros de las primeras partidas entre estudiantes. Es decir, de las primeras tentativas de partidas, que terminaban con penitencias. Gustó el juego y pronto se hizo el preferido de los chicos, hasta que se estudió teóricamente, entró el propósito de perfeccionamiento y se hicieron jugadores de mérito.
Rosario es uno de los puntos de la República donde existe más afición por el foot-ball. No hay más que observar los días domingo la cantidad de curiosos que se agolpa en las pistas de los clubes deportivos para admirar la seguridad en las patadas y la agilidad de los arqueros.” (4)

Se lee claramente “…empezó por las escuelas”. Y no es una frase más. Todos lo sabían. Todos lo supieron. Hoy todos lo saben. Pero existe un puñado de ignorantes y farsantes que lo ocultan. Desgraciadamente, ese puñado de operadores sentaron los fundamentos de una ‘historia oficial’ falsa, inventada para esconder la raíz escolar que tiene el fútbol en Argentina.
De esa raíz escolar únicamente queda en pie Newell’s Old Boys. Como testimonio perenne de las enseñanzas del Maestro Isaac Newell, como sentimiento sportivo de sus Alumnos con ansias de gloria en un territorio hostil maniobrado por la comunidad británica y sus agentes. Por eso no sorprende que en las crónicas y reseñas de aquellos días nos topemos con la realidad que ‘todos’ conocían, pero diferente a la que desde el discurso oficial se pretende imponer.
Reflexión al margen, la realidad es que aquel 23 de julio de 1911 significó un triunfo estratégico para el Club Atlético Newell’s Old Boys el instalarse en el corazón de la ciudad. Desde 1905 las autoridades del Club tenían visto un terreno en el Parque (Acta CANOB número 1, 4 septiembre 1905). El parate en la competencia oficial del primer equipo le jugó una mala pasada en el amistoso contra Porteño esa tarde. En un desconcierto generalizado, los comentarios hablan del papelón que fue el partido. Pero eso no opacó la magnitud de la obra del moderno Stadium, que año a año se irá convirtiendo en el epicentro de toda manifestación popular de la sociedad rosarina en cada década.
“Newell’s Old Boys vs. Porteño. – Con este partido amistoso el C. A. Newell’s Old Boys inauguró su nuevo local del Parque Independencia, que viene a dotar al Rosario de otro espléndido field con todas las exigencias del deporte y las comodidades para los socios y público á quienes se ha destinado una amplia tribuna de elegante y sólida construcción.” (5)

“[…] Extrañó mucho la actuación del cuadro de Newell’s Old Boys, algunos de cuyos elementos descollantes otras veces, fueron los peores. Suponemos que se tratará solamente de una crisis pasajera y esperamos se rehabilite en el primer partido que juegue.” (5)
El segundo semestre del año 1911 aguarda para Newell’s Old Boys grandes momentos deportivos, y significará, en adelante, la piedra fundamental en la permanente lucha en contra de la corruptela de los organizadores, las triquiñuelas del Consejo, y la parcialidad repulsiva arbitral. Desde siempre y para siempre… Newell’s Old Boys se metió en 1911 por la ventana del Fútbol Argentino a hacerse de un nombre, a pesar del rechazo hacia lo no porteño. En 1911 los clubes que hoy monopolizan el privilegio económico, no figuraban. Continuará…
(1) Revista Monos y Monadas, 23 julio 1911.
(2) Revista ROJINEGRO nro. 6 y7, órgano oficial del Club Atlético Newell’s Old Boys, agosto y septiembre 1930.
(3) Revista ROJINEGRO nro. 6 y7, órgano oficial del Club Atlético Newell’s Old Boys, agosto y septiembre 1930.
(4) Revista Monos y Monadas, 30 julio 1911.
(5) Revista Monos y Monadas, 30 julio 1911.
